28 de diciembre de 2011

PepeRecetas nominado

¡Estoy sorprendido! Me acaba de llegar la notificación de que PepeRecetas ha sido nominado, en la categoría de "Mejor blog de cocina", a los premios del año 2011, dentro de la categoría de "Cocina en General"...

23 de diciembre de 2011

Brazo de Gitano de chocolate

Podemos preparar un brazo de gitano dulce utilizando en lugar de trufa de chocolate, que es laboriosa de preparar, una crema de avellanas de las que venden preparadas. Con el toque especial de un par de trucos adicionales nos queda un postre o merienda muy apetecible y fácil de elaborar.


 INGREDIENTES
  • 3 huevos grandes
  • 80 gr. de harina
  • 80 gr. de azúcar
  • Esencia de vainilla
  • Zumo de naranja
  • Pimienta
  • Crema de avellanas
  • Almendras crudas
Para hace el rollo utilizaremos la técnica que ya expliqué en la entrada "Brazo de Gitano de Roquefort y York" y a la hora de rellenarlo utilizamos la crema de avellanas, Nutella por ejemplo, con unos toques especiales.

En primer lugar, aromatizaremos la plancha de bizcocho con una cucharadita de esencia de vainilla, antes de hornear.

Rellenamos el interior con la crema de avellanas a placer, pero sin pasarnos y liamos el rulo con la técnica que ya explicábamos en la entrada de referencia.

Tostamos las almendras en horno precalentado a 180ºC durante 8-10 minutos y las picamos con un cuchillo para que queden troceadas y no molidas. Asimismo preparamos una crema de avellanas rebajada con tres o cuatro cucharadas de zumo de naranja y un sutil toque de pimienta negra molida: ¡una pizca! Envolvemos el exterior del rollo con esta mezcla y adornamos con almendras picaditas.


16 de diciembre de 2011

Castañas italianas

En Andalucía, nuestra tierra, en esta época que precede a la Navidad, es usual encontrar en cualquier esquina un puesto de castañas que, rodeado de la típica humareda y olor característico, ofrece a los viandantes el familiar cartucho de papel de periódico con unas cuantas castañas asadas. ¡Cada vez menos castañas por más dinero!

En los primeros días de mayo pasado, encontré un puesto de castañas en la Piazza di Spagna, en Roma, que me resultó fuera de contexto: por el lugar y la época. Rápidamente tomé la foto que vemos más abajo, en la que podemos apreciar el "cacharro" que utilizan los italianos para asar las castañas y que, comparado con los utensilios patrios, más parece una mesa de operaciones.

Aunque, bien es verdad, que esta comparación lo que nos dice es que el mundo mundial es muy grande y que las costumbres de cada sitio son muy variadas. Puestos a pensar, ignoro si en Salamanca, por poner un sitio, existe la misma costumbre a la hora de vender castañas asadas por la calle.


Y como estamos en un blog que se supone que publica recetas, voy a dar una para asar castañas en el horno. Según he leído por ahí, las castañas son uno de los frutos secos con menor aporte calórico y la mejor manera de comerlas es asándolas, para que "la digestión no sea muy pesada".

Necesitaremos unos 100 gramos de castañas por persona. Precalentamos el horno a 170-190ºC y ponemos las castañas en la bandeja del horno. No olvidemos que hay que hacerles un pequeño corte a cada una para que se hagan bien por dentro. Añadimos sal por encima. A los 15 minutos les damos la vuelta y dejamos otro tanto para que se terminen de hacer.

Con media hora en total es suficiente y las castañas quedan tostaditas y con las cascaras abiertas. Aunque, en ningún caso, obtendremos el sabor característico de las castañas que venden en los típicos puestos callejeros.


9 de diciembre de 2011

Pavipollos

El pavipollo es un clásico en mi familia. Desde que éramos pequeños, cuando nos reuníamos todos los primos, el filete de pavipollo con patatas fritas era uno de los platos más frecuentes y socorridos. ¿Y qué es un pavipollo? Pues como animal de dos patas no sabría decirlo, pero como alimento no es más que un filete de pechuga de pollo empanado y frito en abundante aceite caliente. Hoy traigo una adaptación de la receta que resulta de aplicación en todo tipo de comidas y sobre todo en el caso de cócteles, refrigerios o piscolabis, donde se agradece el bocado justo y apetitoso.



 INGREDIENTES
  • Pechuga de pollo
  • Aceite de oliva virgen
  • Sal
  • Hierbas aromáticas
  • Ajo
  • Pimienta negra
El primer paso consiste en limpiar "muy bien" las pechugas del pollo eliminando sin piedad la grasa, tendones, sangre y, por supuesto, cualquier resto de hueso que pudiera haber. Si las pechugas que compramos incluyen el solomillo, hay que poner especial cuidado en eliminar un tendón gordo y desagradable que traen en su parte más gruesa.

Insisto en este tema de la limpieza pues no hay asunto más desagradable que detectar algo que no sea la limpia pechuga de pollo al degustar estos bocados.

Una vez limpia la pechuga se cortan en trozos más o menos grandes según nuestro gusto. Para un bocado sin complicaciones es recomendable que no sean mayores de 2 cms. Añadimos el pollo así troceado en un recipiente en el que previamente habremos preparado un aliño a base de aceite de oliva, sal, hierbas aromáticas y, opcionalmente, ajo picadito y pimienta negra.

Las hierbas aromáticas también al gusto: romero, tomillo, salvia, mejorana, orégano, ... muy bien picaditas. Últimamente utilizo un preparado que venden en Mercadona que se llama "Hierbas Provenzales" y que da un resultado excelente.

El pollo se deja en el aliño durante un mínimo de 2 horas, en el frigorífico y protegido con papel film para evitar la contaminación de olores.

Pasado este tiempo, se pasan los trocitos de pollo por harina, huevo y pan rallado y se fríen en abundante aceite de oliva caliente. Hay que tener cuidado de no freír demasiados trozos a la vez para que no baje mucho la temperatura del aceite. El tiempo de fritura lo da el dorado del pollo y siempre teniendo cuidado de no pasarse pues nos quedaría el pollo más seco que la mojama.

Lo ideal de este plato es servirlo rápidamente para degustarlos en caliente, aunque también se pueden almacenar en un tupperware, una vez fritos, para llevarlos a una merienda campestre, por ejemplo.

Se pueden utilizar otro tipo de aliños igualmente válidos como puede ser sal y limón, mostaza y miel o cualquier otro que se nos ocurra.


2 de diciembre de 2011

Compota de membrillo

Esta mañana he comprado membrillos para preparar esta compota tal y como se hacía en casa de mi abuela, de una manera fácil y con un resultado exquisito.


 INGREDIENTES
  • 1 Kg de membrillo
  • 300 gr. de azúcar
  • 1 vaso de agua
  • 1/2 vasito de vino blanco
  • 1 rama de canela
  • 3 clavos
Estas son medidas para un kilo de membrillo, una vez pelado y sin semillas y se pueden adaptar a la cantidad de fruta de que se disponga.

Ponemos el agua, el azúcar, el vino, la canela y los clavos en una cazuela y a fuego medio.

Vamos pelando los membrillos y cortando en trozos de parecido tamaño. Si hacemos cuartos, pelamos y quitamos las semillas, podemos partir cada cuarto en cuatro y resulta un tamaño muy adecuado. Añadimos el membrillo a la cazuela y cuando hierva podemos contar unos 15 minutos hasta que el membrillo esté hecho. No podemos dejarlo demasiado duro pero tampoco cocer tanto tiempo que queden tiernos o medio deshechos: tienen que estar al dente, enteritos. El tiempo será un poco más o menos dependiendo del estado de maduración del membrillo y del tamaño de los trozos. Llegado este punto sacamos los trozos de membrillo y los reservamos.

En la cazuela dejamos hervir el almíbar durante un buen rato hasta que reduzca un poco, sin que llegue a caramelizar el azúcar. Puede quedar en la mitad del líquido más o menos. Entonces cubrimos los trozos de membrillo con este almíbar y dejamos enfriar. Se puede almacenar en tarros de cristal en el frigorífico durante unos días, procurando que el almíbar cubra los trozos de membrillo para que no se sequen.


25 de noviembre de 2011

Arroz de pinchitos

Inauguramos hoy la sección de "recetas invitadas" con un magnífico arroz de pinchitos a cargo de mi hija Babel. Es una receta que se hace en un periquete y queda muy sabrosa. Ella se ha encargado de todos los preparativos y elaboración. Esta receta la ha aprendido de su abuela y es el plato de arroz que más le gusta.

Los ingredientes necesarios son los siguientes: 2 tazas de arroz, 5 tazas de agua, 1 pastilla de caldo concentrado de pollo, pinchitos de pollo aliñados, cúrcuma, sal, aceite de oliva y palitos de cangrejo o delicias de mar para decorar. Y para cocinarlo, una sartén o paella de tamaño adecuado para que el arroz quede bien extendido.

Se ponen los pinchitos con una cucharada de aceite, a fuego fuerte, para que se vayan haciendo durante un par de minutos. Se añade el agua, la pastilla de caldo concentrado, la sal y la cúrcuma y, cuando esté hirviendo, el arroz. Se le da una buena removida para distribuir los ingredientes, se baja el fuego a potencia media-baja, y se deja cocer durante unos 18 minutos aproximadamente. Se puede dejar unos minutos más y añadir algo más de agua, si hace falta, y corregir de sal. El tiempo puede variar en función del tipo de arroz. No es lo mismo un arroz tipo bomba que un arroz vaporizado como el brillante. Si se desea obtener un resultado aceptable, sin temor a pasarse de tiempo de cocción, puede que éste último tipo de arroz sea el más conveniente.

Para presentar el plato se cortan las delicias de mar en trozos de dos centímetros de largo y se distribuyen sobre el arroz.

19 de noviembre de 2011

Arroz con leche

Postre tradicional y goloso donde los haya. Y, además, debe haber más recetas de arroz con leche que estrellas en el cielo. La que yo utilizo no es ni mejor ni peor, pero después de muchas pruebas he conseguido un sabor y textura muy ricos.



 INGREDIENTES
  • 1 medida de arroz bomba
  • 7 medidas de leche entera
  • 1/2 medida de Azúcar
  • 1/2 medida de azúcar avainillada
  • 1 limón
  • Canela en rama
  • Canela en polvo
La medida estándar es una taza de desayuno y se obtiene una cantidad muy respetable de arroz con leche: ¡pa hartarse, vaya!

Utilizaremos arroz bomba; el del paquete marrón del Mercadona resulta muy bien. No se nos ocurra hacerlo con arroz basmati o con arroz brillante, que queda un arroz con leche cuartelero de pena.

Pues bien, ¡comencemos!

Se pone la leche en una olla suficientemente ancha y que tenga tapadera. El fuego se gradúa a potencia media-baja (un 4 en la escala de 1 a 10 de la placa de inducción, como mucho). Mientras la leche va cogiendo temperatura añadimos el azúcar, el azúcar avainillado, un par de trozos de canela en rama y la cáscara de un limón. Debemos procurar que esta cáscara sea sólo de la parte amarilla, eliminando todo lo demás, para que no de mal sabor. Añadimos también el arroz cuando la leche aún está templada. Tapamos y dejamos que cueza muy lentamente.

El punto del arroz nos lo dará el tiempo de cocción. En total, y partiendo de la leche fría puede ser en torno a 35-45 minutos. De vez en cuando removemos un poco, aunque si el fuego está bajo no corremos el riesgo de que se nos pegue la leche. Yo lo que hago es probar el punto del arroz cuando lleva unos 35 minutos y decido si dejar un poco más. El grano de arroz debe estar entero y meloso, a punto de deshacerse la capa exterior, y con el corazón muy tierno.

A los que le guste el arroz más caldoso les recomiendo que utilicen 8 medidas de leche. De todas maneras, cuando se enfría, el arroz absorbe el posible exceso de leche.

Una vez terminada la cocción dejamos enfriar y metemos en el frigorífico. A mi me gusta servir muy frío y decorado con un poco de canela en polvo.



4 de noviembre de 2011

Tarta de queso

Esta tarta es muy fácil de preparar y queda riquísima. No tiene nada que ver con otras tartas de queso, como la "New York cheesecake", que son más complicadas de preparar y tienen otra textura diferente.


El molde que debemos utilizar

Es muy importante el molde que utilicemos para preparar la tarta por dos motivos. En primer lugar debe ser un molde desmontable, como el de la foto, pues, por la consistencia final, se nos puede descuajaringar el invento a la hora de desmoldar.

Además, debe ser lo suficientemente grande como para que la altura de la tarta no sea excesiva pues, insisto, la consistencia de la misma no permite grandes alardes de altura. Para las cantidades que indico he utilizado un molde redondo de 25 centímetros y la tarta queda con una base de galleta de 1 centímetro y una capa de queso de 2 centímetros aproximadamente.

 INGREDIENTES
  • 250 gr. de galletas
  • 150 gr. de mantequilla
La base de galletas

Tenemos que triturar las galletas muy muy finas y añadir la mantequilla en pomada mezclando bien hasta que quede una masa bien integrada.

Desmontamos la base del molde, la forramos con una hoja de papel sulfurizado y volvemos a montar el molde procurando que la hoja de papel quede bien estirada. Añadimos la mezcla de galletas y mantequilla y la distribuimos por todo el fondo presionando suavemente con una cuchara para darle consistencia.

Ahora viene el truco que da a la base una textura y consistencia perfecta. Hay que hornear durante unos 12-15 minutos en horno precalentado a 170 ºC. Este proceso seca un poco las galletas y endurece la base, facilitando el posterior proceso de corte en porciones.

En lugar de utilizar galletas Maria, de las de toda la vida, se pueden utilizar galletas de avena, multicereales o del tipo "digestive", que dan otro sabor y mas consistencia a la base. Es cuestión de probar y ver que tal quedan.

 INGREDIENTES
  • 500 gr. queso philadelfia
  • 250 gr. de nata líquida 33% MG
  • 150 gr. de azúcar
La crema de queso

Esta parte es más fácil: mezclamos los tres ingredientes.

Notemos que no es preciso montar la nata ni tampoco es preciso añadir ningún tipo de ingrediente para dar consistencia, como podría ser la gelatina, cola de pescado o agar-agar. El único truco es que hay que dejar reposar la tarta bastante tiempo, de un día para otro y si son dos ¡mejor!

Pues bien, lo único que tenemos que hacer, una vez fría la base de galleta después del horneado, es añadir la crema preparada, cubrir el molde con papel de aluminio o papel film y dejar reposar en la nevera.

 INGREDIENTES
  • 150 gr. mermelada arándanos
  • 25 cl de agua
  • 1 hoja gelatina
El topping

Podemos dar por finalizada la tarta en este punto, pero a mi me gusta decorar con una fina capa de mermelada a la que damos un toque especial. Puede ser mermelada de arándanos o la que sea de nuestra preferencia.

Para ello hidratamos la hoja de gelatina en agua fría durante unos minutos. Mientras tanto calentamos el agua a temperatura media, lo suficiente para que al añadir la hoja de gelatina se disuelva. Ponemos esta mezcla en el vaso de la batidora y añadimos la mermelada. Le damos unas cuantas revoluciones hasta dejar una salsa suave que vertemos sobre la tarta.

Preparar este topping añade unas cuantas horas al proceso ya que deberemos dejar que cuaje la gelatina antes de desmoldar la tarta, pero merece la pena.



21 de octubre de 2011

Patatas guisadas con carne y zanahoria

Parece que bajan las temperaturas y se apetece un buen plato de cuchara. vamos a hacer un guiso de "carne con papas". Normalmente se utiliza para esta receta carne de ternera pero en casa somos más de sierra y preferimos el cerdo.



 INGREDIENTES
  • 500 gr. de carne de cerdo para guisar
  • 500 gr. de patatas
  • 3 zanahorias
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento verde
  • 1 tomate madurito
  • 1 pimiento chorizero
  • 3-4 dientes de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1 hoja de laurel, 1 ramita de romero, sal y pimienta
  • Caldo de carne
Vamos a hacer esta receta en la olla rápida.

Cortamos en trozos la cebolla y el pimiento verde y los ponemos, junto con el ajo y dos o tres cucharadas de aceite de oliva y dejamos que se vayan haciendo a fuego suave, que no se tuesten. Estará listo en unos 10 minutos.

Subimos el fuego. Ponemos sal y pimienta a los trozos de carne, que tendremos limpia y cortada en trozos y la añadimos a la olla dándole un par de meneos para que se dore por todos lados. Un minuto, lo justo para que selle bien.

Añadimos la carne del pimiento chorizero, el tomate cortado en trozos, la ramita de romero y la hoja de laurel. Cubrimos con caldo (en su defecto agua y una pastillita de concentrado), cerramos la olla y dejamos unos 15-20 minutos. Este tiempo dependerá del tipo de olla, la carne, el tamaño de los trozos y también hay que tener en cuenta que después va a estar otros 5 minutos mientras se hacen las patatas.

Abrimos la olla, ¡enfriándola antes para no llevarnos un susto!,  y añadimos las patatas y las zanahorias cortadas en trozos y con 4-5 minutos más es suficiente para que se hagan las patatas y la zanahoria. Antes de poner las patatas podemos probar a ver si está bien de sal.


7 de octubre de 2011

Bizcocho de piña para el niño y la niña

Este bizcocho es un clásico que los americanos llaman bizcocho o pastel de piña volteada. Es muy fácil de hacer y queda riquísimo, muy jugoso y ligero. La misma receta la he aplicado a fresas, sustituyendo a la piña, y queda igual de bien.



 INGREDIENTES
  • 4 huevos
  • 1/2 vaso de aceite de oliva
  • 1/2 vaso de azúcar
  • 1 vaso de harina de repostería
  • 1 sobre levadura química
  • Piña en rodajas, con su almíbar
  • Azúcar para el caramelo
En un molde de unos 28 cm de diámetro, si es redondo, o rectangular de tamaño similar, y que podamos introducir en el horno, ponemos un fondo de caramelo líquido que preparamos a partir de tres o cuatro cucharadas de azúcar. Se puede utilizar, si se desea, caramelo líquido Royal, pero no es lo mismo.

Sobre el caramelo colocamos las rodajas de piña en un número adecuado al tamaño del molde y distribuidas de manera simétrica, si así se desea. En caso contrario las colocamos de cualquier manera, que el bizcocho va a saber igual de bien.

Dejamos aparte el molde y preparamos la masa. En primer lugar batimos los huevos con el azúcar y añadimos el aceite y la harina junto con la levadura química, convenientemente tamizada para evitar los grumos. Se mezcla todo muy bien y se vierte sobre el molde.

Sobre el tamaño del vaso para medir los ingredientes se puede hacer una pequeña reflexión. Siempre que en una receta hay huevos, jugamos con un factor de tamaño incontrolado. La diferencia entre un huevo pequeño y uno grande puede llegar a ser del 50%. Por eso el tamaño del vaso es también algo difícil de precisar. Normalmente se tiene en la cocina "el vaso" para medir estas cantidades. Yo tengo la experiencia de que para unos huevos grandes, el vaso es de aproximadamente 250 cc. Pero cada cual puede experimentar y llegar a otras conclusiones.

En un horno precalentado a 170-180 ºC introducimos el molde durante unos 30 ó 35 minutos. Transcurrido ese tiempo habrá que comprobar con una varilla que el bizcocho está hecho. Eso sí, no abrir el horno durante los 20 o 25 primeros minutos pues el bizcocho se desinfla y quedaría hecho una pena.

Una vez fuera del horno, y antes de voltear, añadimos el almíbar de la piña para emborrachar el bizcocho y hay que tener la precaución de desmoldar el bizcocho antes de que se enfríe del todo pues se puede pegar el caramelo al molde y no quedar bien. La operación de desmoldado consiste en voltear el bizcocho sobre el plato de presentación de tal manera que las rodajas de piña queden en la parte superior.

Como sugerencia de presentación podemos probar a colocar una guinda en el centro de cada rodaja de piña. Además, si podemos conseguirlas, es mejor que las rodajas de piña sean lo más pequeñas posibles: queda mejor presentado, sobre todo si las colocamos simétricamente.